SOBRE LA SUCESIÓN GUBERNAMENTAL

53

JOSE ATILA HERNANDEZ RUIZ.-

Si realmente los políticos hicieran todo ese «chapulineo» que hacen de brincar de un partido político o cargo a otro para servir a los gobernados se aceptaría. Pero la triste realidad es que no es por eso que lo hacen sino para servirse ellos mismos y al pueblo solo lo utilizan.
Es lo que hemos visto en este proceso electoral que se vive en Quintana Roo (Y todos los que han habido, y seguirán habiendo), en el que el próximo 5 de junio se elegirán gobernadora o gobernador y 25 diputados locales. Interesados en ocupar los cargos que se disputarán, dejan un partido y se pasan a otro para conseguir sus fines. Hay regidores que apenas acaban de ocupar sus cargos y ya están pidiendo licencias, no renunciando (para no dejar de cobrar), para ver si obtienen una diputación.
Un vil negocio y una descarada falta de respeto a quienes con sus votos, pero sobre todo con sus impuestos, les pagan no solo sus campañas sino los elevadisimos sueldos que cobran cuando ya están en los cargos.
Pero lo más sorprendente y lamentable es que a pesar de eso, los gobernados ahí están cada vez aclamandolos y aplaudiendoles como si fueran retrasados mentales o masoquistas que les gusta que los tengan esclavizados.
Cuando va a acabar esto? Parece que nunca. Cada sexenio o trienio es lo mismo y las cosas nunca cambian. Al contrario, como ya hemos dicho hasta el cansancio, siguen igual o peor.
Y hoy fue José Luis Pech Vargues, ese que era de MORENA y ahora es de Movimiento Ciudadano(Donde estuvo Roberto Palazuelos) el que se registró como candidato a sucesor de Carlos Manuel Joaquín González. Dice la gente que si el «Payazuelos» hubiera sido el candidato, multitudes hubieran acudido a su registro, no como la que acudió con Pech Varguez




A %d blogueros les gusta esto: