Al ser los primeros actores sujetos al escrutinio ciudadano y partidos políticos, los presidentes municipales quedan sujetos a procesos por delitos federales.
Por ende, deben de abstenerse de cualquier conducta que transgreda la normatividad o intervenga en el proceso democrático, advirtió el presidente de la Comisión de Asuntos Municipales de la XV Legislatura, Javier Padilla Balam.
La Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales (Legipe) estipula como delitos electorales ciertas conductas que aparentemente inducen al voto, al ser realizadas por servidores públicos y representantes populares.
El Ayuntamiento es el órgano que tiene el primer contacto con los ciudadanos y sus acciones deben regirse por las disposiciones de la normatividad electoral.
El presidente de la Comisión de Asuntos Municipales exhortó a los ediles a no interferir en el Proceso Electoral.
Pues además de quedar expuestos a procedimientos de la Fiscalía Especializada en Atención a Delitos Electorales (Fepade), deben de fortalecer la democracia.
“La responsabilidad debe recaer en los candidatos a cargos de representación popular, así el electorado decidirá en las urnas cual es el que ofrece las mejores propuestas y debe ocupar, en este caso, la diputación”, afirmó.
Padilla Balam señaló que el Poder Legislativo está en esa tesitura para no trastocar la Ley Electoral.
“Acá solo estamos haciendo gestiones pero sin hacer llamamiento al voto a favor de cierto candidato o candidata porque queremos respetar la voluntad ciudadana y fortalecer la democracia”, expresó.













