POR SEBASTIAN RODRIGUEZ
En días pasados Abraham Rodríguez Herrera el recién director del Instituto de Infraestructura Física Educativa del Estado de Quintana Roo (Ifeqroo), se atrevió a declarar a la prensa y con ello hacer una acusación sin dar más datos y nombres, sobre cómo funcionarios del Ifeqroo y constructores negociaron el pago de lo que él llamo “diezmo” para participar en obras del sector educativo.
La información no es noticia pero la declaración en palabras de Rodríguez Herrera que no olvidemos es empresario constructor y ahora funcionario público, si es de llamar la atención, porque en su acusación llama irresponsable a los funcionarios públicos en el manejo de los recursos económicos y cómplice, por aceptar pagar el diezmo, a los dueños de constructoras que en su mayoría son quintanarroenses.
Sin dar nombres ni fundamentos, lo cual es grave, evidencia en la prensa que estos funcionarios públicos, sin mencionar quienes, se llevaron 20 millones de pesos, monto nada insignificante como para no ahondar más en el asunto después de hacerlo público, y lo que declara el director actual del Ifeqroo sin ofrecer a la prensa argumentos, es eludir la acusación exponiendo que como fue un daño a las empresas constructoras, no al instituto, no puede interponer él demanda alguna, y precisa que será la Gestión Pública la institución que asuma el asunto.
Otro argumento, que es grave sobre todo porque se trata de nuestros niños y jóvenes estudiantes, es la afirmación que hace a la prensa Abraham Rodríguez de que ahora si se utilizaran bien los recursos económicos y se construirán escuelas con material de calidad, lo que deducimos que hubo irresponsabilidad por los anteriores funcionarios y que los constructores, ante el pago del diezmo, utilizaron material de mala calidad para edificar escuelas.
¿Acaso esas escuelas estarán en riesgo de un posible desplome de techos, o derrumbe de escaleras, o derribe de una ventana? Si es así el reciente funcionario del Ifeqroo tendrá que supervisar de inicio 56 obras que según él son trabajos de la anterior administración, pero están en proceso de construcción. Luego tendrá que continuar con todas las obras de los anteriores sexenios para seguridad de los estudiantes y tranquilidad de los padres de familia.
He leído y escuchado en la prensa, reiteradamente desde hace más de 60 días, decenas de testimonios de los actuales funcionarios públicos sobre que el régimen del gobierno de Roberto Borge Angulo fue una administración corrupta, sin embargo sólo percibo, hasta el momento, que se “tira la piedra y se esconde la mano”, no hay más que declaraciones en los medios periodísticos y la Internet.













