SOBRE LA SUCESIÓN GUBERNAMENTAL

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JOSE ATILA HERNANDEZ RUIZ

IV

A propósito de López Obrador, se dice que no ha metido a la cárcel ni a Carlos Salinas de Gortari ni a ninguno de los otros
expresidentes, porque es parte de un trato que hizo, especialmente con Enrique Peña Nieto, para que le dejaran la presidencia y no se la quitaran como en dos ocasiones anteriores sucedió.
Pero precisamente por eso -por no poner un castigo ejemplar a sus disque enemigos politicos- es que todos se le han subido a las barbas y no ha podido, en tres años que lleva de gobierno, hacer lo que dice que quiere hacer.
Con su «amor y tolerancia» a todos, el tiempo se le está yendo de las manos y su «Cuarta Transformación» está quedando en solo una utopía por no decir un «sueño guajiro».
Pero volvamos a la sucesión gubernamental. Y es que todo está interrelacionado.
Si los priistas se unieran de verdad y aprovecharan esta «apertura» o «ingenuidad» de López Obrador podrían hacer que Leslie Hendricks Rubio ganara la gubernatura y recuperar el poder.
Pero son tan imbéciles que en lugar de unirse y negociar, casi todos se fueron con MORENA, como las ratas cuando el barco se hunde, y se olvidaron de sus convicciones y honor, si es que los tenían.
Porque, dentro de su supuesta ingenuidad, López Obrador ha dado infinidad de muestras de que él quiere darle oportunidades a todos. Pero los del otrora llamado «Partido aplanadora» parece que no lo han entendido y, peor aún, aprovechado (Continuará).