Mientras el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) se centra en salvamento de piezas en los tramos del Tren Maya, la Zona Arqueológica de la comunidad Los Divorciados es saqueada y destruida por gente externa.
Las amenazas, inclusive de muerte, sufridas por la población impide se denuncie abiertamente.
Los Divorciados es una comunidad de Bacalar, integrada por 165 ejidatarios, ubicada en la Vía Corta a Mérida, de origen Maya.
En la zona cercana a “los mecanizados”, casi afuera del poblado, hay montículos que protegen una zona arqueológica.
Desde el año pasado llegó una familia del Ejido Gustavo Díaz Ordaz que reclamó el territorio donde se asienta y edifica una casa de mampostería, de acuerdo a información proporcionada por los supuestos afectados.
Han destruido y extraído piedras labradas, para la cimentación de la casa.
“José”, quien se dice propietario del lugar mostró documentos mediante los cuales un exdelegado le cedió el terreno que alberga la zona arqueológica, pero carecen de sustento legal.
Aquellos que han reclamado frenar la construcción recibieron amenazas diversas, inclusive de muerte.
Ejidatarios exigen la intervención del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y Fiscalía General de la República (FGR), pues consideran daño al patrimonio de la humanidad y son delitos de índole federal.













