El pasado 31 de octubre, los reporteros Marco Barragán y Teodoro Gómez fueron agredidos por trabajadores sindicalizados del Congreso de Quintana Roo mientras cubrían la asamblea del Sindicato de Trabajadores del Congreso que se realizaba en Chetumal.
Tras este incidente, ambos periodistas acudieron a denunciar el hhecho en la Fiscalia General de Quintana Roo y ahora han acudido a la Comisión Estatal de los Derechos Humanos para presentar una queja formal, señalando la urgencia de sancionar y frenar estas agresiones contra la libertad de prensa.
La asamblea sindical, que buscaba la elección de nuevos representantes, se tornó tensa cuando algunos trabajadores identificados arremetieron contra los medios presentes, quienes registraban el desarrollo de la reunión. Según los reporteros, las agresiones físicas y verbales fueron una respuesta directa a la cobertura mediática de la inconformidad interna entre los miembros del sindicato.
«No tenemos una ley que nos ampare a los periodistas, pero hemos dado dos pasos importantes: Fiscalía y ahora Derechos Humanos. Seguiremos agotando instancias», expresaron los periodistas al explicar su decisión de buscar protección y justicia.
Ambos comunicadores indicaron también que tienen intención de entablar un diálogo con el presidente del Congreso, Jorge Sanen Cervera en busca de medidas que aseguren un ambiente seguro para los medios que cubren la actividad legislativa.
Y dijeron que no desistirán hasta que se logre una sanción y una disculpa pública de los trabajadores implicados en el altercado.
Los periodistas han reiterado que, ante la falta de una ley específica de protección a la prensa en el estado, es indispensable que se tomen acciones que garanticen su integridad y su derecho a ejercer su labor sin ser víctimas de hostigamiento.













