La atención del sargazo deber ser en un tema de cooperación internacional y por ello el reto de las autoridades mexicanas durante la COP31 de Naciones Unidas sobre cambio climático, que iniciará el 9 de noviembre en Turquía, será establecer acuerdos multilaterales para combatir este fenómeno desde sus zonas de origen en África y reducir su impacto en los países del Caribe, sostuvo el secretario de Ecología y Medio Ambiente de Quintana Roo, Óscar Rébora Aguilera.
El titular de la SEMA señaló que el sargazo no es un problema exclusivo de México, sino un fenómeno que afecta a numerosas naciones de la región, entre ellas Estados Unidos, Barbados y República Dominicana y es necesario se asuma una estrategia conjunta internacional, ya que los esfuerzos de recolección en las playas resultan insuficientes si no se atiende también la acumulación de esta macroalga desde su origen.
Explicó que una intervención temprana en las costas africanas permitiría reducir considerablemente las cantidades que llegan al Caribe e indicó que la recolección de mil toneladas en esa región podría representar una reducción de cientos de miles de toneladas que eventualmente arribarían a las costas caribeñas.
Rébora Aguilera destacó que, actualmente, Quintana Roo mantiene más de 100 playas limpias y sin presencia significativa de sargazo y la COP31 representa una oportunidad para posicionar el sargazo como un desafío ambiental regional que requiere financiamiento, coordinación y compromisos internacionales, más allá de las acciones que cada destino turístico realiza para limpiar sus playas.













