MAYAS DE CHETUMAL, A 22 AÑOS DE DISTANCIA

1346

SANTIAGO URBINA.-

Una de las mayores alegrías en el ámbito deportivo de la capital del Estado, se dio en el año 1998, bajó el Gobierno del Ing Mario Villanueva Madrid, Chetumal tendría su equipo de Liga Mexicana de Béisbol, un auténtico Home Rum, para toda la conocedora afición al Rey de Los Deportes de Chetumal, Bacalar, Nicolás Bravo y la Ribera del Río Hondo, los trabajos de remodelación del estadio Nachan Ka’ an, iniciaron, era cosa sería, Los Potros de Minatitlán, se convertían en los Mayas de Chetumal, será el equipo del Pueblo indicaba el arquitecto Carlos Paredes Verástegui, estará bien reforzado para brindar alegrías a la conocedora afición de Chetumal, y vaya qué no se equivocó, hombres con experiencia en grandes Ligas tanto Mexicanos como extranjeros llegaron con el novel conjunto aborigen, cómo los Venezolanos Oscar Azocar (q.e.p.d) Rangers de Texas y Raúl «tucupita» Marcano, Expos de Montreal, el mexicano Pedro Mere, ex Bravos de Atlanta, y sin duda la gran estrella qué cimbraba la Liga Mexicana con su contratación, el gigante y fornido Norteaméricano ex Yankees de Nueva York e Indios de Cleveland, Mark Whiten jr, quién desdé los primeros encuentros se volvió en el ídolo de la fanáticada Chetumaleña, con tremendas actuaciónes y desdé luego sus poderosos cañonazos qué ponían de pie a todo el abarrotado estadio Nachan Ka’an, con capacidad de 5 mil espectadores, pero qué en ése entonces la directiva colocó un área de gradas por los jardines con capacidad de 1000 aficionados más qué a diario llenaban el graderio durante su semana de locales, conviertiendose en esa temporada como uno de los estadios que más llevaban afición a sus tribunas con un promedio del 80%, figuras como los peloteros Luis Alberto «Pollo» Peña, Eleazar » caballo» Mora, Eduardo «la pequeña cosa salvaje» Nery, Juán Luevano, Hugo Lara y Omar Rojas, entré otros peloteros, vistieron la hermosa franela de los Mayas de Chetumal, grandes series por barridas se registraban en Chetumal a favor del conjunto Aborigen, las víctimas Diablos Rojos, Tigres del México, Sultanes de Monterrey, Saraperos de Saltillo, fueron pocos los qué lograron adjudicarse juegos en Chetumal y ni que decir de una serie, el problema en la primera vuelta bajó el timón del también experimentado manager Liga mayorista Jesús » Guapetón» Sommers (q.e.p.d) fueron los juegos de visita, en una temporada 1998 dónde en la Liga Mexicana se jugaba en tres zonas, Norte, Centro y Sur, precisamente dónde se encontraban los Mayas juntó con Leones, Piratas, Langosteros y Olmecas, los números no fueron los esperados y Sommers, dejaría su lugar a otro experimentado manager Raúl Cano, quién tubo la misma problemática y falta de bateo oportuno, siendo la estocada final una serie en Reynosa, Chetumal destrozaba a los Broncos de Reynosa, con 3 Home Rum de Mark Whiten jr, pero los Indios de Cleveland de las Grandes Ligas, seducen y se llevan de nuevo al Norteaméricano a la Gran Carpa, dejando a los Mayas de Chetumal, sin su estrella y su gran héroe de las remontadas, terminando la temporada en el antepenúltimo lugar solo por encima de los Piratas de Campeche, con un balance de 118 Juegos jugados, 51 granados y 67 pérdidos con un porcentaje de .432, una de las anécdotas difícil de olvidar fue un Jueves, en el tercero de la Serie se median Mayas de Chetumal ante los Tecolote de los 2 Laredos, con la serie ya asegurada para Chetumal, Raúl Cano, da la oportunidad al joven pitcher, Juan Luevano, quién regalará una joya de pitcheo de un Hit sin carrera, no recuerdo el marcador el público escuchaba dentro el estadio al comentarista Chetumaleño Carlos Pérez, quién narraba euforicamente el juego en vivo a través de la televisión, el marcador no recuerdo si era de 3 a 0 favor Mayas, Juan Luevano subía a la lomita, enfrenté el corpulento toletero Puertorriqueño, de los Tecolotes, Héctor «Porky» Villanueva, el juego era perfecto en ése momento para Juan Luevano, 0 Hit 0 carrera, el público mudó el la graderilla esperando el lanzamiento, y escuchando la perfecta narrativa de Carlos Pérez desdé el palco de prensa, primer lanzamiento un strike, las manos sudaban a todos los fanáticos qué nos encontrábamos atentos al lanzamiento, estábamos cerca de presenciar un Juego Perfecto, segundo lanzamiento, todo se termina, Pinché Porky, le gritamos, había conectado un doblete, la hazaña para Juanito Luevano, se había terminado, de pié de nueva cuenta Chetumal se rinde ante el serpentinero con una carretada de aplausos, qué hasta el propio Porky acompañó desdé la segunda basé, el marcador terminaría por barrida y blanqueada para Los Mayas de Chetumal con ése mal Sabor de boca, la campaña de los Mayas terminaba ante los Piratas de Campeche, también por barrida, sin imaginar que ésa serie sería la última en la existencia de los fugaces Mayas de Chetumal qué hasta esté día 22 años después recordamos, en el año 2014 se habló del resurgimiento de los Mayas de Chetumal, pero sólo quedó en proyecto, ojalá pronto el Béisbol de Liga Mexicana, regresé a Chetumal con sus nuevos y nunca olvidados Mayas de Chetumal.