El litigio agrario por la posesión de tierras donde se ubican las zonas arqueológicas de Dzibanché y Kinichná, que entabló el ejido Morocoy contra el INAH se mantiene y este 14 de abril tras ser diferida la audiencia se busca alcanzar una negociación favorable consideró Sonia Méndez Lile, comisaria ejidal de este núcleo agrario.
Méndez Lile consideró que cuentan con elementos legales que respaldan su reclamo sobre las tierras en disputa y el Tribunal Unitario Agrario con sede en Chetumal les de les asista en la razón este 14 de abril ante la cerrazón que existe por el delegado estatal del INAH en Quintana Roo.
Explicó que dentro de la carpeta básica del ejido existen 100 hectáreas plenamente identificadas que no aparecen en su posesión, además de otras 200 hectáreas que, aseguró, están bajo control del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) sin haber sido legalmente adquiridas.
Sostuvo que los acercamientos con Margarito Mayorga representantes del INAH en el estado este ha respondido conun trato discriminatorio y misógino señalando falta de disposición para atender el caso y buscar una solución conforme a las políticas federales de atención a comunidades.
La representante de los comuneros que en tanto no exista una resolución por parte del TUA el ejido mantiene en operación la caseta de acceso, con una cuota de recuperación de 50 pesos para visitantes nacionales y 60 para extranjerosque se destinan al mantenimiento de la zona, incluyendo la limpieza y recolección de residuos.
Recordó que el ejido de Morocoy está conformado por 271 ejidatarios legalmente reconocidos, quienes continúan a la espera de una resolución que defina la posesión de las tierras en disputa y que el próximo 14 de abril se alcancen acuerdos favorables para el núcleo ejidal.













