Por Lidya María Collí Noh
Ayer se vio la abundancia y esplendidez de los habitantes de Calderitas durante la anunciación del Torneo de Pesca “Virgen de Fátima” que del 26 al 28 de este mes de mayo se efectuara en la bahía de esta comunidad.
Aquí se comprobó que cuando hay unión, cooperación y desprendimiento, la abundancia se da pues tanto ejidatarios, como restauranteros, empresarios y autoridades del lugar se unieron no solo para organizar este evento sino para ofrecer ricos platillos a los asistentes.
Fue así que los comensales pudieron disfrutar exquisitas comidas hechas a base de mariscos como camarón, caracol y pulpo, mojarras chihuas fritas, dulces de coco, cocos fríos, refrescos y cervezas.
No se escatimo en darles a los asistentes lo que querían.
Se vio como en esas fiestas de “traje” que se hacen donde de la nada surge la abundancia cuando todos los que participan llevan algo.
Y es que así pasa en las comunidades y poblaciones rurales. Sus habitantes son muy desprendidos y dan todo de corazón.
Lo vemos por ejemplo en municipios como Felipe Carrillo Puerto, José María Morelos y Lázaro Cárdenas donde tanto sus habitantes como sus autoridades se desviven en atender con lo que tienen cuando los reporteros de las ciudades van a visitarlos.

Publicaciones AnterioresCHUPACABRAS VUELVE A ESCENA ¿CORTINA DE HUMO?
Siguiente PublicarIEQROO PRESENTE EN EVENTOS DE JUSTICIA ELECTORAL Y CULTURA DEMOCRATICA












