Aunque existan actores que se contrapongan, el gobernador de Quintana Roo, Carlos Joaquín González, realiza excelente gestión.
Es difícil porque tiene que resarcir las deficiencias dejadas por el ex gobernador Roberto Borge Angulo, cuya administración fue desastrosa, afirmó el ex presidente de México, Felipe Calderón Hinojosa.
El ex Ejecutivo Federal participó en el Rally Maya 2019, que hizo escala en Chetumal, donde promocionó la A. C. México Libre, encaminada a consolidarse como partido político en diciembre.
A partir de septiembre del 2016, con la alternancia en Quintana Roo se inició la reestructuración administrativa de Quintana Roo, proceso que ha sido complicado, afirmó Calderón Hinojosa.
Dejó entrever que a simple vista no se perciben los resultados, pero si hay, destacó el ex presidente de México.
“Es un buen gobernante, con buenas intenciones… Está haciendo lo mejor que se puede en un ambiente de pocos recursos económicos, luego de la administración desastrosa del ex gobernador Roberto Borge Angulo”, resaltó.
Reiteró que la situación es complicada por los excesos e irregularidades perpetradas por el ex gobernador de Quintana Roo, con quien dijo siempre fue complicado concertar.
“La relación fue muy difícil, tensa, (cuando Borge Angulo era gobernador), nunca fue fácil”, acotó.
Insistió en que el trabajo Joaquín González es asertiva y sin duda al concluir si gestión habrá más resultados palpables.
Sobre la gestión del Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, a quien catalogó como un político carismático, desatacó su desacuerdo con ciertas políticas que instrumenta.
Como la disminución al presupuesto a la Salud, la abrogación de la Reforma Educativa, que tenía como fin el fortalecimiento del sector; y la amnistía a delincuentes.
Respecto a la problemática del sargazo que afecta a Quintana Roo, indicó es un problema evidente, derivado del calentamiento global y el uso inadecuado de químicos en otros países.
En torno a México Libre A. C. anticipó que en junio desarrollará en Quintana Roo al menos dos asambleas distritales.
Porque de no lograr el respaldo de al menos 250 mil ciudadanos, como exige el Instituto Nacional Electoral (INE), perderá la oportunidad de convertirle en partido político.













