El juicio en contra de la ex gerente de Liconsa, Karla Teresa B. P. imputada por el presunto homicidio intelectual de su pareja sentimental, Marco Aurelio G. V., entró a la fase final.
En breve los tres jueces que estudian el caso se pronunciarán al respecto.
Este lunes se desarrolló la audiencia de desahogo de medios de prueba solicitada por la defensa de la imputada.
Mediante declaraciones de dos testigos se aportaron elementos al Tribunal Oral de Chetumal para resuelva.
José Luis H. A. y Lourdes B. P. comparecieron ante el juez y fueron interrogados por la defensa y fiscales de justicia.
La estrategia de la defensa de “Karla Teresa” es desestimar los señalamientos de su hermano “Salvador”, quien en vida le acusó de ser, junto con su hermana “Luz Gabriela”, la autora intelectual del homicidio de “Marco Aurelio”, el 19 de marzo del 2017. Tras fallecer le plasmó en una carta con su puño y letra.
Los testigos de la defensa adujeron que las acusaciones son falsas todo se debe a un problema personal por la disputa de un terreno.
Los testigos señalaron que desde los 20 años, Salvador B. P. fue presa de alcoholismo, drogadicción, robo, fraude y portaba armas de fuego que le daban seguridad para amenazar a los demás, sobre todo a su familia.
Tal conducta ocasionó que la relación con sus familiares fuera complicada.
Desde joven, la primera falta grave fue el robarle la chequera a su papá, para sacar dinero mediante falsificación de firmas.
Además, de que dejó en garantía el título de propiedad de un terreno de Calderitas, para sacar un coche de conocida agencia de autos.
También vendió en dos ocasiones un rancho propiedad de su padre, situado en la Reserva Ecológica de la Bahía del Espíritu Santo. Los dos compradores reclamaron al dueño, quien tuvo que reembolsarles una parte del dinero.
Pero lo que detonó el problema con su hermano, fue cuando pretendió apropiarse de un terreno, donde se asienta un deshuesadero, propiedad de “Karla Teresa”, a la cual pretendió en engañar mientras estaba en prisión, para le cediera los derechos. Eso derivó en denuncia ante el Ministerio Público.
“Se van a chingar a su madre… Se van a chingar todas… No sabes lo que acabas de hacer pendeja. Me voy a quedar con sus cosas, coches y hasta hijos”, refirió “Lourdes”.
En la audiencia insistió que al no poder apropiarse del terreno, que creyó era propiedad de su madre, atestiguó en contra de su hermana, al señalarle de ser la autora intelectual del homicidio de su pareja sentimental, porque en casa de su hermana Argenia Morelia se planeó el crimen.
Coincidieron que eso llevó a las imputaciones de “Salvador”, motivado por un problema personal.
Tras un receso, la imputada declaró. Su testimonio fue similar a lo anterior.
A la brevedad los tres jueces emitirán su veredicto.
La familia del difunto aseguró que la audiencia fue inconstitucional porque ya había pasado el plazo para la presentación de alegatos a favor.













