La adquisición de competencias y la certificación de las mismas, tanto en la elaboración de pan, urdido de hamacas, plomería y electricidad son los cursos más demandados en las comunidades rurales de Quintana Roo, esto con la finalidad de obtener un ingreso extra con respecto a las actividades agrícolas que realizan.
«Siempre hay una persona que quiere ser panadero en la localidad, entonces nosotros les enseñamos el oficio igual plomería y electricidad son los más demandados en las comunidades pero también tenemos el urdido de hamacas y en algunas zonas nos piden la elaboración de artesanías
Carlos Mario Uc Sosa, director del Instituto de Capacitación para el Trabajo (ICAT) en Quintana Roo, señaló que los cursos de capacitación que se bridan en las comunidades rurales mantienen otra vertiente a la que se maneja en la zona urbana, dado que en el primer caso lo que buscan es iniciar un micro negocio contrario a la ciudad que buscan emplearse en algún hotel o negocio.
» Es sorprendente el interés que tienen las personas de las comunidades rurales en la capacitación nosotros no nos damos abasto tenemos que ir limitándola ofreciendo dos o tres cursos por comunidad pero la demanda es insistente.
Dijo que las estadísticas en las comunidades rurales son buenas, pues los que concluyen inician su propio negocio, estas mismas cifras han aportado a la estadística estatal para que Quintana Roo sea una entidad con gran avance en el fomento al empleo.













