Chetumal.- A partir de este día, salvo excepciones como son los propios trabajadores del Congreso del estado, nadie podrá estar entrando a los pasillos del recinto legislativo, según, por ordenes de alguien de «arriba».
Los pasillos del congreso local, efectivamente, quedan llenos de personas que van a este recinto popular, casa de los representantes del pueblo, a los que a partir de hoy solo se les permitirá el acceso al congreso, pero sin pasar a este sitio donde tienen sus cubiculos los diputados.
Esto, ha generado un mal sabor de boca en la gente, ya que pareciera los legisladores nuevamente se quieren encerrar en su burbuja y que nadie los moleste en la casa del pueblo.
Los guardias que feroces, intentan a toda costa impedir que la gente ingrese a los pasillos, ya sean vendedores ambulantes, lideres de colonia periodistas y otros que dicen ser periodistas, han señalado que estas son ordenes de los diputados, de los que mandan en el congreso local.
La situación es contradictoria, pues mientras se dice y señala que es un congreso de puertas abiertas, en la realidad, ya se ve la forma de gobernar donde se impide o trata de impedir a toda costa, que los diputados sean molestados por la gente que en su momento les dio el voto a ellos o a sus partidos













