Coyotes generan pérdidas de hasta un 30 por ciento en los ingresos de las mujeres artesanas en los municipios rurales de Quintana Roo, quienes, ante la falta de apoyos y canales de comercialización, son víctimas de estos intermediarios que compran barato para vender a precios mucho más elevados posteriormente.
» Si hay coyotaje, si hay gente que compra va y vende, hay en varios lados. En el caso de los ternos, vestidos, hipiles buscan el mejor lugar, en José María Morelos hay una artesanas que están hermosas sus ropas,
Delta Moo Arriaga, directora del Instituto para el Desarrollo del Pueblo Maya y Comunidades Indígenas (Inmaya), reconoció que estos artesanos, al no tener un mercado bien establecido y solo vender en sus comunidades los artesanos indígenas quedan vulnerables frente a los coyotes, que son intermediarios que compran muy barato su trabajo, pero en los comercios particulares o galerías situados en los polos turísticos o incluso fuera del estado, venden a precios muy elevados, mientras, el productor recibe un pago raquítico por su trabajo.
«Hemos visto en Tulum y Felipe Carrillo Puerto, 02:20 y al final nos dicen que cuando les compran es un 30 por ciento menos de su valor y lo llevan a revender
Aseguró que trabajan en un proyecto para llevar a los artesanos a los municipios y que ellos puedan ofrecer sus productos al precio real y poder tener las ganancias que les corresponde.













