Bordadoras de Xpichil ya no venden a coyotes sus prendas, ahora ganan más

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Enseñando a mujeres y hombres de diferentes edades a tejer y comercializar sus prendas sin intermediarios es como las tejedoras de ropa bordada en Xpichil han encontrado la fórmula para no desaparecer afirmó María Julia May ku, representante del taller Lol-Há. 

May ku, sostuvo que, si bien llevan años trabajando, no eran visibilizadas y prácticamente “remataban sus prendas para poder subsistir” ya que utilizaban los “coyotes” para comercializar sus prendas, ante el desconocimiento de que ellas mismas podrían comercializar sus productos.

Sostuvo que actualmente su taller le ha abierto las puertas a toda aquella persona que quiera aprender y trabajar en confeccionar ropa bordada, ya que esta es una tradición en la localidad, de la cual todos se sienten orgullosos. 

Indicó que en dicha localidad existen diferentes talleres o grupos de bordadores, que hacen lo posible para que el bordado que realizan se transmita de generación en generación tradición que también se les está enseñando a los menores de edad para que en un futuro tengan una opción para emprender.

“Estamos enseñándoles a las niñas, así como a personas de todas las edades que lo deseen, para no perder la cultura y es lo que a nosotros nos identifica y no debemos perder la cultura”, abundó. 

La tejedora dijo no hay un tiempo exacto para bordar una blusa ya que esto depende del bordado, dando como ejemplo que el bordado de culebra les lleva tres meses, lo que hace que la prenda tenga un valor único.