La rápida propagación del pez diablo en los diversos cuerpos de agua del sur de Quintana Roo, varias instituciones académicas y autoridades relacionadas con el medio ambiente estudian a esta especie a fin de determinar si esta especie puede ser consumida por el ser humano como otro tipo de peces endémicos o en su caso invasores como el Pez Leon.
Mateo Sabido, director de Áreas Naturales Protegidas, explicó que en otros estados del país han sacado provecho de esta especie invasora y en ese sentido académicos de la zona sur del Estado estudian la genética del pez diablo, a fin de determinar su aprovechamiento, e incluso saber si este puede ser consumido por el humano.
Dijo que antes de determinarse si este pez puede ser aprovechado es de suma importancia realizar diversos estudios en razón a que el pez diablo se alimenta de los restos que están en el fondo del agua y por tanto tiende a ser una especie bio acumuladora.
Además de que si se busca que esta especie sea consumida por el ser humano es imprescindible conocer que el pez diablo que está en la región no tengan metales pesados y contaminante y no representen una amenaza para el ser humano o animales.
De acuerdo a los registros, la primera ocasión que se supo de la presencia del pez diablo en el Río Hondo fue en el 2013 y desde entonces la especie amplió su distribución y en los dos últimos años se detectó en la bahía de Chetumal, Calderitas, Laguna Guerrero y en sistemas lagunares de Buenavista y Pedro Antonio de los Santos, en Bacalar. También existen reportes en cuerpos de agua cercanos a Felipe Carrillo Puerto y en la Laguna de Mariscal.
“El trabajo que hacemos es la parte genética, aquí falta mucho por investigar y de hecho uno de los temas que están considerados en la línea es saber precisamente esos estudios para saber la calidad de la carne” indicó













