Las agresiones y crímenes de odio, también fomentadas por instituciones públicas, hacia la diversidad sexual continúan en Quintana Roo.
Desde hace 14 años, en julio se realizan estos movimientos para tener el reconocimiento social.
El sábado reciente integrantes de ocho colectivas marcharon del Museo de la Cultura Maya hacia la Explanada de la Bandera.
Con pancartas, bailes y exposiciones reclamaron verdadera inclusión.
Porque la homofobia, transfobia, discriminación y crímenes de odio hacia la diversidad sexual es invisibilizada.
Círculo Social A. C. reporta que desde el 2011 al 2018 hubo 59 crímenes de odio. Desde entonces no ha habido seguimiento a tales sucesos.
El único legislador que intentó el diseño de políticas públicas a favor de tal sector fue Edgar Gasca Arceo. La falta de importancia de sus homólogos impidió resultados.
La diversidad sexual es vulnerable y ninguna institución verdaderamente realiza acciones para su protección y desenvolvimiento social.
Eso se exigió durante la marcha.













