La reducción de hasta un 20 por ciento en las plantillas laborales ya comienza a reflejarse en algunos negocios de la zona sur del estado, como consecuencia de la desaceleración económica y las dificultades que enfrentan los empresarios para cubrir nóminas, impuestos y gastos operativos.
Víctor Zapata Vales, integrante del Consejo Ciudadano de Chetumal, explicó que la conclusión de las obras del Tren Maya y la falta de nuevos proyectos en la región provocaron una menor circulación de recursos, situación que ha impactado a distintos sectores productivos y complicado la operación de establecimientos formales.
Sostuvo que, ante la falta de flujo de efectivo, diversos negocios han optado por recortar personal para mantenerse en funcionamiento, debido a que sostener empleos formales representa una carga económica considerable por el pago de salarios, contribuciones fiscales y otras obligaciones laborales.
Zapata Vales advirtió que la pérdida de empleos no solo afecta a las empresas y trabajadores involucrados, sino que también podría generar consecuencias sociales adicionales, entre ellas un posible incremento en los índices de inseguridad derivado de la falta de oportunidades económicas.













