Urge proteger especies que polinizan y que hoy están muriendo por agroquímicos

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La implementación de prácticas agrícolas sostenibles para proteger a los polinizadores y mejorar la rentabilidad de los productores rurales comenzó en cuatro comunidades de Othón P. Blanco, como parte de un proyecto internacional que busca reducir el impacto del cambio climático, la deforestación y el uso intensivo de agroquímicos sobre la biodiversidad y la producción agropecuaria.

La integrante de la organización civil en favor de la agricultura y los polinizadores en la Selva Maya, Adriana Vázquez Morales, detalló que el proyecto promueve técnicas amigables con el medio ambiente para conservar especies clave como abejas, mariposas, colibríes y murciélagos, fundamentales para la biodiversidad así como la seguridad alimentaria y forma parte de la Iniciativa Climática Internacional (IKI) y cuenta con el respaldo de la Agencia Alemana de Cooperación Internacional (GIZ). 

Explicó que las actividades están dirigidas a hombres y mujeres dedicados al campo y contemplan capacitaciones gratuitas en comunidades de Nachi Cocom, Carlos A. Madrazo, Francisco Villa y González Ortega, donde se busca generar un intercambio de conocimientos entre especialistas y productores.

Además de fomentar prácticas como jardines para polinizadores, cercas vivas, sistemas agroforestales y biopreparados naturales para el control de plagas, el programa incorpora herramientas para fortalecer la economía rural, entre ellas el cálculo de costos de producción y la fijación de precios justos, con el propósito de reducir la dependencia de intermediarios y mejorar los ingresos de quienes trabajan el campo.

Daniela Ruiz también integrante de esta AC también destacó que una producción sustentable no solo favorece la conservación ambiental, sino que también incrementa la calidad de los cultivos y genera un valor agregado para productos como miel, maíz, frijol, calabaza y chigua, respondiendo a la creciente demanda de alimentos obtenidos con procesos responsables y libres de agroquímicos.

Ambos especialistas sostuvieron que el proyecto tendrá una duración de dos años y, aunque actualmente está limitado a las comunidades programadas por cuestiones presupuestales, las organizadoras adelantaron que buscan colocar los contenidos de las capacitaciones en plataformas digitales para que un mayor número de productores pueda acceder gratuitamente a este conocimiento y replicarlo en otras regiones de la Selva Maya.