Ángel Rivero Palomo actual secretario particular de la ejecutiva estatal, en su paso como rector de la Universidad Autónoma de Quintana Roo, engrosó la nómina con la adhesión de al menos 160 aviadores con sueldos estratosféricos, herencia que aún se arrastra dado que pese a la depuración de estos aún permanecen incrustados 40 de ellos, lo que hace urgente la aprobación del reglamento del personal administrativo en la UAEQROO reveló Mario Vargas Paredes secretario general del SaUQRoo.
“No hubo una demanda, pero sé que aún no se ha solucionado el tema de la cuenta pública” enmarcó Vargas Paredes.
Señaló q lo ue durante ese periodo la UAEQROO los aviadores con sueldos de 20 mil a los 80 mil pesos señalaban que “era como vivir en una playa al tener 3 chambas y aquí prácticamente no hago nada”. Además de que había plazas que se triplicaban.
“Es urgente que se apruebe este reglamento es urgente para todos no es solamente para el sindicato es un tema institucional si nosotros no protegemos a la universidad de la llegada de aviadores vicios que ya hemos procurados cancelar vamos hablar otra vez de la llegada de aviadores” insistió
Detalló que el manejo discrecional de contratación con la que se manejó Rivero Palomo, les impidió en su momento crear plazas de personal académico y su recategorización, lo cual tras la depuración de la gran mayoría de personas se pudo contratar a 100 académicos.
Resaltó que el caso de Francisco López Mena, quien también ha engrosado a la nómina a su llegada aunque en menor escala con la contratación de la ex secretaria educación por mencionar algunos, ha manifestado su apertura como presidente del Consejo Universitario que se apruebe este reglamento pero en vísperas del cambio de renovación de la rectoría es la secretaria general de este quien tiene que convocar a sesión y se apruebe el mismo por los consejeros.
De igual forma dijo el consejo tiene en sus manos la aprobación de la partida presupuestal que les permitiría a los trabajadores gozar del aumento del 4 por ciento a su salario lo que implicaría en números un estimado de 4 a 7 millones de pesos.
Insistió que el reglamento administrativo de la universidad el cual debió ser aprobado desde marzo de 2020 que es el instrumento jurídico que pondría freno la contratación indiscriminada de personal por parte de los rectores a su llegada
“El reglamento de personal administrativo los que nos permitiría es crear una comisión mixta para que podamos conjuntamente la autoridad y el sindicato permitir la contratación del personal sobre todo calificado”.













