POR SANTIAGO URBINA
Cada vez más peligroso resulta el difícil empleo de repartidores y moto diligencieros en la Ciudad Chetumal, los cuales cada día exponen en demasía su integridad física aunado al bajo sueldo que perciben por repartir diferentes alimentos como pollos, tortas y pizzas en su mayoría.
Además del incremento de empresas de moto diligencias muchas de estas trabajando irregular mente sin ningún tipo de permisos y por consecuente bajos sueldos para sus empleados que carecen de algún tipo de servicio médico en caso de accidente que pudieran sufrir estos temerarios trabajadores que buscan llevar el sustento para sus familias a costa de su propia vida por 100 o 200 pesos diarios más lo que puedan sacar por concepto de propinas.













