Hace algunos meses lo dimos a conocer. La luna de miel entre el gobernador del estado Carlos Joaquin Gonzalez con la gente, con el pueblo, se estaba acabando.
Como las parejas que se casan y solo unos meses todo es miel sobre hojuelas, y luego comienzan los pleitos hasta en algunos casos la separación, así esta hoy el mandatario a 3 años y medio de concluir su gestión.
Carlos Joaquin hoy fue abucheado en el evento que tuvo con el presidente de México, se dice que había gente orquestando esto para hacer quedar mal al mandatario que pese a las rechiflas continuó su discurso. y vaya que si se sintió la tensión en el evento con AMLO que después le dio el espaldarazo al mandatario diciendo que en la democracia las ideas discordantes es sinónimo de eso y que nadie puede estar de acuerdo con los demás.
«Estamos trabajando de manera coordinada con el gobernador del estado Carlos Joaquin, pueden haber discrepancias, eso es democracia solo en dictaduras hay pensamientos unicos, en democracia hay pluralidad se garantiza el derecho a disentir; pero les digo estamos trabajando de manera coordinada con el gobernador que se ha comportado a la altura y tampoco me importa que estén de acuerdo, recuerden que vengo de ser opositor y mi pecho no es bodega»
Sin embargo retomando el tema de la rechifla, Carlos Joaquin se la merece, ya que a la gente pareciera no les ha hecho caso o los ha tomado en cuenta, por ejemplo, la gente esta muy dolida con el gobernador por el tema de la seguridad publica y aun a pesar que hay muertos, ejecutados, cobros de derecho de piso y un sin fin de situaciones que no se han podido controlar, mantiene al aborrecido Alberto Capella Ibarra que llego a Quintana Roo y a decir de los propios policías solo a vacacionar y a afectar a los elementos.
Lo mismo sucedió con el fiscal que ya amenaza con correr a gente de la institucion que según no cuentan con perfil y demás, cuando en su momento, cuando fue candidato a gobernador era muy querido por aquello que se oponía a la imagen de lo que representaba el borguismo en su totalidad.
El costo político de sus decisiones de traer a esta gente de fuera, hoy se lo cobra la población al mandatario estatal que tiene que lidiar con ello y con los detractores como Maribel Villegas Canche y compañia que aprovechan cualquier situación para hacer quedar mal al político













