Durante el primer trimestre de 2026, el incremento de la inseguridad en Chetumal se mantiene como una de las principales preocupaciones ciudadanas de los chetumaleños, lo cual se refleja también en un aumento en la percepción de inseguridad de acuerdo con la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) del mes de abril a cargo del INEGI.
Los últimos hechos delictivos registrados en la capital quintanarroense mantienen la brecha persistente entre la incidencia delictiva y la sensación de seguridad entre los chetumaleños, ya que, entre diciembre de 2025 y marzo de 2026, la capital del estado registró una variación del 65.4 porciento a 66.4 por ciento en la percepción de inseguridad.
De igual forma los datos de la ENSU confirman que pese a las acciones implementadas en materia de seguridad, la percepción ciudadana no ha logrado revertirse de manera significativa ya que de marzo de 2025 a marzo de presente año, también se observó un incremento moderado, al pasarde 63.4 al 66.4 por ciento.
Por su parte Cancún continúa presentando indicadores más elevados en percepción de inseguridad en comparación con Chetumal, particularmente en el mismo periodo de análisis entre diciembre de 2025 y marzo de 2026, así como en la medición anual.
La dinámica turística, el crecimiento poblacional y la concentración de actividades económicas influyen en estos niveles, aunque ambos municipios comparten la tendencia de que una parte importante de la población considera inseguro vivir en su ciudad.
En cuanto a los espacios donde los ciudadanos se sienten más vulnerables, las estadísticas coinciden en señalar los cajeros automáticos en la vía pública, el transporte público, las calles que habitualmente transitan y las carreteras como los puntos de mayor percepción de riesgo. A estos se suman bancos, mercados y parques, donde la población manifiesta preocupación por posibles hechos delictivos.
Los datos reflejan no solo la necesidad de fortalecer las estrategias de seguridad, sino también de mejorar la comunicación institucional para reducir la brecha entre los resultados operativos y la percepción ciudadana, especialmente en zonas urbanas como Chetumal, donde la seguridad sigue siendo un tema prioritario en la agenda pública.













