En un movimiento inesperado, el Partido del Trabajo (PT), parte de la coalición con MORENA y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), quedó excluido de la posibilidad de presidir la Junta de Gobierno y Coordinación Política (JUGOCOPO) en la próxima Legislatura.
Esta decisión fue tomada en una sesión de la Comisión Permanente del Congreso, que se llevó a cabo sin previo aviso en la agenda, donde se presentó una reforma a la Ley Orgánica del Congreso. Los legisladores, que ya parecen alineados con esta propuesta, la votarán el próximo martes en una sesión extraordinaria.
La justificación presentada para la reforma habla de la necesidad de garantizar la «estabilidad política y laboral». Sin embargo, este argumento se queda corto frente a lo que realmente representa: un intento descarado de MORENA y el PVEM por acaparar el control de los órganos de gobierno del Congreso.
Según la nueva propuesta, la presidencia de la JUGOCOPO recaerá exclusivamente en los dos grupos legislativos con mayor número de diputados, lo que excluye automáticamente al PT, relegándolo a un papel marginal dentro de la coalición.
Lo más preocupante es que la reforma también permitirá que MORENA y el PVEM presidan la Mesa Directiva del Congreso, aunque ya estén al frente de la JUGOCOPO, consolidando así su dominio absoluto en el Poder Legislativo. Si bien la iniciativa menciona prácticas de parlamento abierto y rendición de cuentas, estas promesas parecen una mera fachada para encubrir la real intención de perpetuar el poder en manos de unos pocos, a costa de la pluralidad y la democracia interna del Congreso.













