Al menos 25 mil pesos al mes cuesta mantener a los dos leones asegurados hace menos de un año en un cateo a un supuesto “narco rancho” en Calderitas.
Permanecen en el Zoológico Payo Obispo de Chetumal, sin embargo mientras la Vice Fiscalía de Justicia Distrito Sur no concluya la investigación, queda prohibida su exhibición al público.
El 23 de marzo del año pasado, como parte del deslinde de responsabilidades en el homicidio violento del empresario C. T. L. la Policía Ministerial ejecutó cateo en un rancho cerca del tiradero a cielo abierto.
En ese lugar se aseguró a una persona que estaba encargada del inmueble, donde había dos leones africanos, supuestamente alimentados con carne humana, es decir eran según utilizados para desaparecer restos de personas asesinadas por un grupo delictivo.
Los felinos quedaron bajo resguardo de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), pero en instalaciones del Zoológico Payo Obispo de Chetumal, recordó su directora, Bianca Novelo Durán.
Si bien la Profepa se encarga de monitorear el estado de salud de los felinos, su cuidado y alimentación corresponde al Zoológico.
Al mes se desembolsan 25 mil pesos para la adquisición de carne, ya sea de pollo, res o puerco, recomendada para su subsistencia.
Están encerrados en un área especial, donde solamente tienen contacto con los veterinarios.
En tanto la Policía Ministerial no concluya con el proceso judicial, los ejemplares no pueden ser exhibidos.













