La eventual implementación de la jornada laboral de 40 horas en México no tendría un impacto uniforme en todos los sectores productivos, ya que su aplicación dependerá del tipo de actividad y de los contratos colectivos vigentes, señaló Leopoldo Sosa Cetina, representante de la Confederación de Trabajadores de México (CTM) en Othón P. Blanco.
Explicó que, entre los agremiados de la CTM, como albañiles, mototaxistas y otros trabajadores del sector informal o de oficios, predominan esquemas laborales distintos a los de empresas formales, ya que en muchos casos el ingreso se determina por salario mínimo diario o por pago por obra, es decir, por el costo total del trabajo realizado, lo que genera dinámicas laborales diferentes a las de otros sectores.
Indicó que la propuesta de reducción de la jornada laboral está orientada principalmente a ciertos sectores, entre ellos empresas de autoservicio y dependencias del sector público, donde las jornadas suelen extenderse durante largas horas, situación que, advirtió, puede derivar en problemas sociales y de salud para los trabajadores.
Sosa Cetina subrayó que el objetivo central de la iniciativa es mejorar la calidad de vida de los empleados, permitiéndoles disponer de mayor tiempo para convivir con sus familias; sin embargo, también consideró que si ese tiempo libre no se administra adecuadamente podría generar mayores gastos, lo que eventualmente tendría repercusiones en la economía familiar.
En ese sentido, reiteró que la aplicación de la jornada laboral de 40 horas deberá analizarse conforme a las condiciones específicas de cada sector productivo y particularmente en aquellas empresas que cuentan con contratos colectivos de trabajo, donde las modificaciones deben establecerse mediante acuerdos entre trabajadores y empleadores.
Recordó además que el debate sobre la reducción de la jornada laboral no es reciente, pues forma parte de una discusión que lleva décadas sobre la mesa en México ya que desde la época del líder sindical Fidel Velázquez ya se planteaba la necesidad de reducir las jornadas en sectores como el manufacturero, donde en aquel entonces podían alcanzar hasta 12 horas diarias, por lo que el tema ha permanecido vigente durante más de 80 años.













