Por falta de prueba a COVID-19, un interno del Centro de Reinserción Social (Cereso) originario de Cuba, no puede gozar del beneficio de la libertad anticipada, concedida por un juez de Ejecución de Sentencia.
Se debe a que personal del Instituto Nacional de Migración (INM) le rechazó cuando iba a ser entregado para su repatriación.
Recientemente un juez de Ejecución de Sentencia concedió a J. P. alías “sombra”, quien purgó condena por violación, la libertad anticipada.
Porque durante 10 años se dedicó a fomentar el deporte, boxeo y beisbol entre jóvenes reclusos, y promover actividades laborales y de terapia ocupacional.
Este fin de semana fue liberado y enviado a la Subdelegación del INM en la Zona Sur para el proceso de repatriación a Cuba.
Sin embargo, no fue aceptado en dicha institución, hasta que se le practique la prueba COVID-19.
La Policía Procesal le retornó de nuevo al Cereso de Chetumal, donde permanecerá por tiempo indefinido.
El interno promovió un amparo a fin de obtener la prueba y ser enviado a Cuba.













