HIJO DE PABLO ESCOBAR ASEGURA QUE LEGALIZAR DROGAS, PUEDE PACIFICAR AL PAÍS

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Tras el fracaso por su prohibición durante más de 100 años, la legalización de las drogas es un tema que puede pacificar la guerra derivada actualmente entre grupos y que solo fomenta emporios criminales, afirmó Juan Sebastián Marroquín Santos, hijo del narcotraficante Pablo Escobar Gaviria.

Dicho personaje impartió la conferencia magistral “Pablo Escobar: Una Historia para No Repetir”, a estudiantes de Nivel Superior, servidores públicos y ciudadanía en general, en la Universidad de Quintana Roo (Uqroo).

Este evento fue promovido por Secretariado Ejecutivo del Sistema Estatal de Seguridad Pública (SESESP), mediante la estrategia Destino por la Paz.

Posterior a ella, el hijo de Pablo Escobar manifestó su respaldo a la legalización de las drogas, porque es la solución a la problemática actual en materia de seguridad a nivel mundial.

Sugirió a los políticos considerar este tema sin prejuicios o temores, porque además de ser una urgente necesidad, es un reclamo ciudadano.

“El mundo debe darse la oportunidad de declarar la paz a las drogas… Llevamos más de 100 años declarándoles la guerra y estamos destruyéndonos más, somos rehenes de los emporios criminales que la prohibición ha ayudado a construir y la corrupción que también le ha fomentado… Es momento de revisar las políticas públicas para bien y la paz de todos nosotros… Los políticos deben atender esto pues son los principales responsables”, advirtió.

Así los grupos delictivos perderían el control del trasiego de drogas, aseveró.

La conferencia “Pablo Escobar: Una Historia para No Repetir”, es encaminada a desmitificar la imagen creada por una empresa dedicada a producir telenovelas y “narco-series” y una plataforma virtual que les reproduce.

Si bien Pablo Escobar fue determinante en la Historia de Colombia, con la creación del cartel de Medellín, pese al poder y riqueza, su vida fue de constante tensión y fugas, porque siempre estuvo amenazado de muerte.

Mientras más dinero tenía, su familia se sentía más pobre. Inclusive, pasó hambre por tener que esconderse, aun cuando tenía millones de dólares a mano.

La persecución y riesgo se agudizaron cuando el narcotraficante mandó a asesinar al ministro de Justicia de Colombia, Rodrigo Lara Bonilla, por problemas personales.

De allí el enfrentamiento con el cartel de Calí fue más intenso, al grado de que sufrió atentados mortales con su familia.

Fue hasta 1993 cuando murió en una balacera contra agentes de la Policía de Colombia, supuestamente apoyados por el cartel rival.

En respuesta a ello, el hijo del narcotraficante amenazó “voy a matar a esos hijos de puta”, pero resultó contraproducente.

“Esos cinco segundos se convirtieron en 25 años de exilio”, dio a conocer Marroquín Santos.

Recordó que siendo adolescente, tras la muerte de su padre, integrantes del Cartel de Calí casi le asesinan. Sin embargo, fue perdonado a cambio de que entregará todas las riquezas acumuladas.

“Me dijeron vas a entregarnos todo. Porque si te guardas un solo peso, vas a regresar contra nosotros… Dije yo no veo en narcotráfico una alternativa de vida… Si me vas a perdonar la vida te entregó todo y prefiero empezar una nueva vida, así sea vendiendo en las calles”, expuso.

Destacó que al igual que su padre, varios narcotraficantes murieron antes de los 50 años, los que aún están vivos, algunos de ellos que le despojaron de toda su fortuna, fueron extraditados a Estados Unidos y si no fallecen en prisión, recuperarán su libertad hasta que tengan por lo menos 90 años.

Marroquín Santos dijo que se cambió el nombre para evitar complicaciones y estigmas.

Aun cuando ya fue perdonado por las víctimas de su padre, el cual también es querido por ciertos sectores marginados, por las acciones hechas a su favor, continúa con la pacificación.

Se dedica a la arquitectura, y promoción de la paz donde pueda.