Hasta hoy no se registra ningún contagio por COVID-19 en los centros penitenciarios bajo jurisdicción del Estado.
Desde el 24 de febrero pasado se implementaron mecanismos de prevención y protección entre las tres mil 31 personas privadas de su libertad en la cárceles de Chetumal, Cancún, Playa del Carmen y Cozumel.
Inclusive, la Secretaría Estatal de Seguridad Pública (SESP) contrató servicios profesionales para atender las necesidades derivadas durante la Contingencia por COVID-19.
Por instrucción del Poder Ejecutivo, la SESP previo cualquier situación de riesgo desde antes de finalizar febrero, reporta la Subsecretaría de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad.
A partir del 1 de marzo se inició con acciones de sensibilización y auto cuidado entre los internos.
Desde el 15 de enero se redujeron las visitas al 50 por ciento, con prohibición de menores y adultos mayores.
Paralelamente se dispusieron filtros sanitarios en cada centro penitenciario y constantemente se sanitizan todas las áreas y aplican los protocolos de salud, como la sana distancia, uso de «cubre bocas», lavado de manos y aplicación de gel antibacterial.
La Secretaría de Finanzas y Planeación (Sefiplan) dota a diario de «cubre bocas» fabricados por los propios internos con base a los estándares de la NOM 060 del Instituto Mexicano del Seguro social (IMSS).
También distribuye jabón y ordena la fumigación constante de las cárceles y anexos.
El abasto de productos y alimentos a los internos por parte de proveedores y familiares se da los lunes, miércoles y viernes sin ningún tipo de contacto físico, regidos por los protocolos de salud.
Desde el 20 de marzo se contrató una empresa certificada y con capacidad financiera que garantiza el suministro, elaboración y distribución de alimentos con base a las disposiciones sanitarias.
El plan de actividades para los internos continua con normalidad sin suspensión de actividades deportivas, culturales, recreativas, laborales y de estudio, para mantenerse ocupadas la mayor parte del tiempo.
Como resultado no se registra ningún caso de COVID-19.
La Subsecretaría de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad reconoce la colaboración y comprensión de las familias de los internos para coadyuvar durante la Contingencia Sanitaria.
La comunicación entre internos y familiares se da mediante las líneas telefónicas establecidas por autoridades penitenciarias.
Se analiza la adquisición de un novedoso sistema de video llamadas que ofrece conocida empresa telefónica, evaluada por la Conferencia Nacional del Sistema Penitenciario y ya aplicada en Sonora.
Se reitera la apertura a la población y familiares por cualquier duda, inconformidad y situación extraordinaria que pudiera suscitarse.













