Balnearios y centros turísticos deben ser regularizados antes de aplicar clausuras exigió el sector empresarial de Bacalar, al advertir que el cierre de estos establecimientos golpea directamente el empleo y la economía de cientos de familias que dependen del turismo.
Enrique Bautista Ramírez, presidente de la Asociación de Hoteles de Bacalar consideró que la Profepa debe privilegiar mecanismos que permitan corregir observaciones administrativas antes de suspender operaciones, especialmente en una región donde artesanos, taxistas, vendedores de alimentos y prestadores de servicios viven de la afluencia de visitantes.
Afirmó que los operativos han generado preocupación entre los empresarios, ya que una clausura no solo afecta al propietario del negocio, sino a toda la cadena económica vinculada al turismo.
Por su parte, Nicanor Piña Ugalde, presidente del Comité Bacalar Pueblo Mágico, aclaró que el sector no se opone a las inspecciones ambientales, sino a que las clausuras se apliquen sin brindar una oportunidad razonable para subsanar irregularidades administrativas.
Los empresarios coincidieron en que la protección de la Laguna de Bacalar es prioritaria, pero insistieron en que también debe garantizarse la continuidad de los negocios que generan empleo y sostienen la actividad económica en el sur de Quintana Roo.













