El nuevo Hospital General del ISSSTE en construcción no garantiza una mejora en el servicio que presta la clínica, sino viene acompañada de la contratación de mayor personal y el abasto de insumos que en la actualidad pese a las promesas de mejora anunciadas por el director general Martí Batres, estas persisten en detrimento de los derechohabientes denunciaron trabajadores de este nosocomio
trabajadores del instituto, sostuvieron que, pese a la construcción de nuevas instalaciones, persisten graves carencias en equipamiento, insumos y personal, lo que limita la atención adecuada a los derechohabientes.
Señalan que, aunque el nuevo edificio representa un avance en infraestructura, no se tiene certeza de que venga acompañado de un incremento en plazas laborales ni de mobiliario nuevo, por lo que temen que las deficiencias actuales se trasladen a las nuevas instalaciones.
Expuso que actualmente existen condiciones críticas en áreas operativas, como camillas en mal estado que han provocado incidentes con pacientes, así como sillas de ruedas deterioradas que continúan en uso pese a no ser seguras, lo que incluso ha derivado en sanciones injustas para el personal que las utiliza.













