La desatención a las disposiciones sanitarias ha ocasionado brote de COVID-19 en la Escuela Judicial del Tribunal Superior de Justicia del Estado (TSJE).
Trabajadores sospechosos o con familiares positivos a SARS-CoV-2 son obligados a acudir a laborar.
La instrucción fue dada por el director Rafael Rivero Martínez.
El personal calla por temor a perder sus fuentes de empleo o represalias.
“El filtro sanitario” no funciona pues ingresan invitados del director de la Escuela Judicial sin ser examinados.
Inclusive, se han realizado reuniones dilatadas en su oficina.
Existen trabajadores que acuden a trabajar con fiebre, algunos positivos a COVID-19.













