Aunque no es recurrente, “el cutting” debe ser considerado como un problema de salud y seguridad.
Una persona identificada como “Pedro”, víctima de depresión tomó un filo y se hizo cortes en brazos, cuelo y abdomen.
Una vecina solicitó el apoyo de las autoridades y los paramédicos le brindaron primeros auxilios.
Fue trasladado al Hospital General donde recibió transfusión sanguínea se le reportó estable.
Fue canalizado al Departamento de Salud Mental de la Secretaría Estatal de Salud (Sesa).
“El cutting” es conducta tendiente a causarse lesiones en la piel, para liberar tensión o aunque parezca increíble, sentir placer.
Es antesala al suicidio pero también deriva en daños físicos a quienes le rodean.
Es el primer caso reportado en lo que va del presente año. En el 2018 se registraron cinco.













