Al menos el 25 por ciento de socios de la Unión de Propietarios de Bares, Restaurantes y Similares (Uprobars) en la Zona Sur carece de recursos para mantenerse en operación.
El Comité Directivo busca desesperadamente mecanismos para evitar el cierre de establecimientos.
La Uprobars es integrada por 220 agremiados. Al menos 55 presentan descapitalización para continuar en operación en el presente año.
Cada una genera en promedio ocho empleos.
La pandemia por COVID-19 y falta de demanda de productos son las causas, sumados al aumento de la Unidad de Medida de Actualización (UMA), que hasta el 31 de enero estaba en 96.22 pesos y a partir del 1 de febrero elevó a 103.74.
Los requisitos y permisos para la operación de un minisúper cuestan en promedio 20 mil pesos; para restaurant, 40 mil; mientras que en el caso de restaurant bar, 60 mil.
La Uprobars busca acercamientos con autoridades del Ayuntamiento de Othón P. Blanco y Secretaría de Finanzas y Planeación (Sefiplan), con el fin de obtener facilidades para solventar contribuciones.













