El obispo de la Diócesis de Cancún-Chetumal, monseñor Salvador González, reconoció que los esfuerzos institucionales en materia de seguridad aun no permean en la percepción ciudadana al no reflejarse en los quintanarroenses plenamente la sensación de tranquilidad en algunos puntos del estado.
El máximo exponente religioso en Quintana Roo, sostuvo que, en su recorrido por la entidad, ha identificado zonas donde persiste la incertidumbre en materia de seguridad, como el tramo carretero entre Cancún y Mérida, donde recientemente se registraron hechos violentos que incluso lo llevaron a modificar su agenda por precaución.
Subrayó que la inseguridad afecta a todos los sectores, incluida la Iglesia, al mencionar que se han registrado casos de robo en parroquias, particularmente en Cancún, aunque descartó que exista, hasta el momento, una situación generalizada de extorsión hacia sacerdotes en la entidad.
Indicó que pese al trabajo coordinado por parte de las autoridades, los ciudadanos no se sienten seguro, aunque esta situación no es exclusiva de Quintana Roo, por lo que consideró necesario redoblar esfuerzos para recuperar la paz en la entidad.
El obispo destacó que existe una buena relación institucional con el gobierno estatal y los municipios, al señalar que ha recibido apertura y respaldo por parte de las autoridades, lo que permite avanzar en acciones conjuntas para mejorar a contribuir a mejorar las condiciones de seguridad.
Finalmente, al iniciarse la Semana Santa hizo un llamado a la población a fortalecer la vida espiritual, participar en las actividades religiosas y fomentar valores que contribuyan a la construcción de la paz.













