Un nuevo caso de presunto abuso de autoridad fue denunciado en Chetumal.
La supuesta víctima, Mario Bernardino G. V. de 19 años, acusa al coordinador del Mando Único en el Sur de Quintana Roo, Osiris de Jesús Cevallos Díaz, de encabezar actos de tortura en su agravio.
La semana pasada se reportó que un grupo de jovenes en motocicleta pretendían asaltar conocida pizzería situada en la Avenida Maxuxac, Colonia Proterritorio de Chetumal.
Fueron perseguidos y uno de ellos detenido en la Calzada del Centenario entre Benjamín Hill y Ramón Corona.
Fue identificado como Mario Bernardino G. V. quien denunció fue arrestado de manera arbitraria, por tres agentes.
Ya en la patrulla le despojaron de tres mil pesos, un celular de alta gama y una cadena de oro, denunció.
Además de que le cortaron el cabello con una tijera, y causaron cortadas en el cuello cabelludo.
Ya en las instalaciones de la Policía Municipal de Othón P. Blanco fue inmovilizado.
Alli el coordinador regional del Mando Único le propinó varios puñetazos que le causaron fractura en la mandíbula.
Además de golpearle en las costillas y testículos.
En tanto que los tres agentes, que fueron de la patrulla 12043, le propinaron 20 «tablazos cada uno.
Además de apuntarle con la pistola en la sien y una bolsa para asfixiarle.
También le causaron lesiones y quemaduras en los glúteos, costillas brazos y cara.
La tortura se prolongó por casi dos horas y tras dejarle semi incosnciente, le tiraron en una celda, donde permaneció 36 horas convaleciente.
«El director Osiris de Jesús Cevallos Díaz me golpeó en las costillas y me golpeó en la boca del estómago… Luego me pateó en los testículos… También los policías me dieron de tablazos, patadas y golpes… Me quemaron»; denunció.
Acusó que un comandante al cual identifica como «galaxia», quien le hostiga permanentemente, estuvo entre aquellos que le torturaron.
Tras salir de la Cárcel Municipal fue a recibir curaciones.
Interpuso una queja ante la Fiscalía General del Estado (FGE) por presunto Abuso de Autoridad, Robo, Lesiones y lo que resulte.
Paralelamente promovió queja ante la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Quintana Roo (Cdheqroo).
Reconoció temer represalias por denunciar este hecho, pero exigió a las autoridades deslindar responsabilidades.













